Marta Hazas escribe en su blog:

Qué viene el coco (14 Diciembre)
Cuando los mayores decían “¡qué viene el coco!” estoy segura de que en realidad se referian a nuestra propia “cabecita pensante”, cuando le da por empecinarse en no sé que laberínticos galimatías sin salida, por deporte. ¡Qué malas pasadas nos juega a veces el coco!
Yo suspendí una vez el exámen práctico de conducir porque estaba tan nerviosa, por temor a catear, que fui incapaz de identificar que “ese rectángulo blanco sobre fondo redondo rojo” era la archiconocida por mí señal de “prohibido el paso”… venga… por esa cuesta del Sardinero que me fui y, claro, con razón suspendí, ¡Qué peligro!
Si todo va bien, el temible coco se inventa sospechas infundadas que te hacen temer que cambie tu suerte. Es el culpable de los celos, complejos, las fobias, ansiedades, inseguridades, sentido del ridículo…que todo lo que digas en secuencia suene irremediablemente a texto y te metas en un jardín interpretativo del que ya no hay quién te saque, salvo “él”, cuando le apetezca.
CONCLUSIÓN: tener mucho tiempo para pensar (cuando no se canaliza en algo de provecho, se entiende) marea las ideas y perjudica seriamente la salud del alma. Uno va psicomatizando sus estupideces mentales y acaba enfermando de tontuna supina aguda, más o menos transitoria, que no te deja ver más allá de tus narices y te induce a meter mucho más la pata.
Por eso, este texto no lo releo más. Así lo publico, desde el aburrimiento de quien está esperando mil y una horas en exteriores, vease fachada-Internado, a que me toque entrar en acción; y “¡por Tutatis*, que no todo lo que diga en secuencia me suene a maldito texto!!! A veces estaría bien que viniera El Hombre del Saco y se llevara lejos a este coco cuando se pone así….
*Dios de los irreductibles Galos de los comics de Asterix
Una forma activa de vaguear
Siempre que ando ocupada en algo importante, cuando tengo que preparar una prueba, una sesión importante en cine o tv, exámenes, ESTRENAR… Me entra una actividad frenética y soy incapaz de organizarme una lista coherente de prioridades.
Este sábado debuté interpretando el pedazo papel de Porcia en “El Mercader de Venecia”, en el teatro de Fuenlabrada. A pesar de la autoimpuesta ajetreada semana que he tenido la cosa no salió mal, no la lié.
Durante esos 7 días, además de ensayar y grabar en la serie, he limpiado y colocado la casa todo el rato, me apetecía cambiar los muebles de sitio y reformar la cocina!!!(menos mal que me conformé con comprar en una tienda de chinos una gelatina para la ventana en forma de árbol navideño).
He contestado todos los mails y dado vueltas a los que tenía que enviar, que podía hacer para que la obra fuera a Santander… no me quitaba de la cabeza que tenía que escribir el blog, empezar a comprar algún regalo de Navidad, me apetecía comprarme ropa, todos los show rooms se habían confabulado para hacer interesantes mercadillos con todo bonito, bueno y barato ideal para mí y regalos varios, necesitaba coger ropa para la entrevista del siguiente lunes, preparar bien las secuencias de El Internado, no me fuera a descuidar y ahora me quedaran mal; por supuesto, no podía faltar al cumpleaños de mi amiga Vero, no pude ir a una celebración de 30 años de mi escuela, Cristina Rota, quería leer ese libro que aún no he empezado y traerme la bicicleta de Santander. Me compré para probar golosinas suecas!?, chocolate para el descanso de la función.
Habían estrenado un montón de pelis que quería ver en el cine, pensé lo poco que iba al teatro y que necesitaba ir para aprender más, así que, me fui a un café-teatro en Lavapies dónde actuaba una conocida; a todo ésto, con cuello alto y poco rato en bares, por la garganta, no fuera a estrenar afónica, por lo que tuve que ir también a un herbolario a comprarme caramelitos y propóleo, imprescindibles para la garganta, recetados por otros compis actores.
Como venía mi madre a mi estreno me apetecía hacer planes en restaurantes que no conociera, enseñarle tiendas nuevas… organizarme una escapada con mi chico a Londres y un enero de clases intensivas de inglés, planear mi cumpleaños….Y podría seguir escribiendo mil tonterias más, porque este sábado tengo mi siguiente función en Torrejón, y claro, ¡tengo tanto por hacer!Es que todo vuelve a empezar, Nancho Novo estrena obra, me ha invitado y tengo que ir para ver teatro, aprender bla bla bla, y que rabia que a un concierto que me han invitado de Jamie Cullum no iré porque el jueves grabo todo el día en El Internado y son secuencias importantes, y hace tanto que no veo a éste y a la otra que debería quedar…eso sí, he priorizado este ratito para estar en Marte. Una cosa hecha!

29 Dic 09  
Publicado en:
Por Antow  






